martes, 23 de septiembre de 2008
Iconos Pegamin: Deathklok

Siguiendo la estela de grandes bandas ficticias como Spinal Tap o Santa Justa Klan hoy nos ocupamos de Deathklok, el grupo de metal extremo protagonista de la serie de animación para adultos Metalocalypse. Basados en el concepto de los citados Tap, este supergrupo no son sino un trasunto de lo más granado del Metal de todos los tiempos, especialmente Metallica (de hecho Kirk Hammet y James Hetfield prestan sus voces en algunos capítulos así como otras luminarias del rock pesadote y malvado como King Diamond).
En la serie, los protagonistas, Deathklok, son el grupo de Death Metal más famoso e influyente de todos los tiempos, con un PIB que los equipara a las naciones más ricas del planeta y una legión de fans a los que no les importa ser masacrados a mayor gloria de la banda. A la vez que son venerados por millones de personas, los Deathklok se nos muestran, en la mejor tradición
de los esperpentos del mundo del Rock, y de las Celebrities in yeneral, como el arquetipo de la rockstar más necia que ha parido madre: inseguros, caprichosos, más tontos que los pelos del culo, asociales y psicóticos e incapaces de hacer nada que no sea hacer el cafre y tocar duro. Lo único que les salva es que, a diferencia de los Divos del Metal de la vida real, son auténticos metalheads, brutotes y metidos en su papel de voceras del caos, la muerte, la destrucción y la brutalidad más jebi. A lo largo de la primera temporada, en pildoritas de menos de 15 minutos, asistimos a una hiperdimensionada parodia de la vida del grupo más descerebrado, e influyente, de la historia de la música rock. Ocurrencias de bombero como grabar un disco en un submarino nuclear sumergido en el fondo de la Fosa de las Marianas, contratar un terapeuta psicópata para tratar de encauzar sus problemas personales u honrar a Finlandia reescribiendo su himno nacional a partir del Necronomicón (consiguiendo con ello despertar a un troll gigantesco de las leyendas finesas que arrasará el país a sangre y fuego), puritito Spinal Tap todo ello, son el pan nuestro de cada día para estos perlas.
La banda está formada por un noruego, Skwisgaar Skwigelf, (guitarra rapidísimo y el cansadamas oficial del grupo), un sueco, Toki Wartoot "más alto que un árbol" -como reza la sintonía de cada capítulo- (también machancado las seis cuerdas y un tanto naïve), y tres cazurros estadounidenses: Pickles, el bateria, es un claro "homenaje" a Axl Rose,no obstante se nos presenta como cantante, en el pasado, de una banda sleazy llamada Snakes & Barrels, devenido en un calvorota con dreadlocks (echen un ojo a la pinta que presenta, actualmente, el ídolo caído de "Chinese Democracy"); William Murderface, el bajo, es un enano traumatizado por la violenta muerte de sus padres (al más puro estilo "Dexter") y con fijación por el pis como forma de arte; por último el puto jefe, el frontman, el baranda, Nathan Explosion, una especie de George "Corpsegrinder" Fisher (cantante de Cannibal Corpse y el cuál también presta su voz en algún episodio) o un Robert Trujillo, fornido, cargado de hombros y con una voz tan cavernosa y gutural con la que no se le entiende ni papa. A pesar de tan necios mimbres, un grupo secreto (en la mejor tradición conspiranoica yanqui, formado por prohombres, industriales, militares y altos jerarcas de la Iglesia) de esos que dirigen el mundo les espía e intenta acabar con ellos identificando al grupo como la más grande amenaza al status quo, ora infiltrando un asesino, ora intentado sabotear sus bobas ocurrencias.
La serie se emite en Cartoon Network, en el bloque de "animación para adultos" Adult Swin, y no puedo por menos que recomendarla por tres poderosas razones: 1 - a veces, a servidor, el estilo de dibujo le recuerda a las cosas de Daniel Clowes (pido que fichen a Bisley ya), 2- son constantes las referencias al mundo del metal, y del death en general, a lo largo de la serie (el Dimmu Burguer o el Drive-Inn "Burzum") , y 3 - aunque veo en algunos foros que el personal se escandaliza de las burradas de la serie he de aclararos que no deja de ser el eterno cacaculopedopis yanqui mil veces visto en cosas como South Park o Beavis and Butthead tan querido por gilipollas como nosotros (y con nosotros me refiero a nosotros y a vosotros).