jueves, 8 de diciembre de 2005

 

Tú en tu casa, nosotros en la hoguera.





Ayer estuve visitando a un colega en Basauri. En el maco. Estaba bien, alegre como siempre, el cabrón la verdad es que es un chispa. Es un tío que vive en un continuo subidón. Tiene treinta y dos tacos y parece que tiene ventiuno. Me cuenta que se juega a cartas con los gitanitos la pasta de la semana. No es mucho, teniendo en cuenta que el dinero solo vale en el supermercado de la trena.

Pero eso no es lo que venía a contar, con pelo alborotado y jersey de pescador. Lo que vengo a contar es que me pegó una vena de progre judío que no me la quito de encima. La puta cárcel. Putos muros y ruidos de puertas de acero. Con cuatro torretas y un patio. Pero tiene algo más. Es opaca. Nadie puede ver lo que hay adentro. Solo hace falta ver la cara de un funcionario de prisiones para saber lo que digo.

La carcel no es un colegio, o un ambulatorio, o una oficina municipal. Por mucho que se empeñene. Es una fortaleza represiva. La única que se ha diseñado para que el hombre no salga de allí. ¿Qué hombre?. El culpable. Porque, amigos, aquí jugamos a que el hombre es el culpable. Cometes un delito y vas a la carcel. Si cumples determinadas condiciones. Si al resto de tus semejantes le das igual.

Porque la carcel se nutre, para seguir manteniendo engrasada su maquinaria, de los parias de la sociedad. Me cago en la puta madre de todo el que crea que vivimos en un sitio mejor que hace quinientos años. Vivimos en un sitio con más tecnología y con mejor percentil de imbéciles y de hijos de puta, con una mailicia institucionalizada y sofisticada por siglos de práctica. Gitanos, habitantes de ciertos barrios, gitanas, míseros, indios que no quisieron ser hombre blanco, abandonados... entran y salen, entran y salen a ponerse el yugo y seguir dando vueltas a la noria. Los moros, que en eso andan bastante listos, si saben que vienen a España, mayormente, a delinquir, no se sacan los papeles, o se los comen si los tienen, y como mucho, les mandan a la playa.

Uno de cada cuatro presos es gitano/a. Hay 13.000 gitanos en todo el Pais Vasco. Para ellos el pasillo está despejado. Desde el ertzaina hasta el juez le hacen la cama. Para el yonki, igual. Para el hombre blanco no. Incluso si mata a otro hombre blanco y le pillan con la cabeza entre los dientes. Sale antes que un jalo que roba un coche, y no vuelve a entrar. Violadores, desgraciados... todos esos que salen por la tele y que sirven para justificar de cara al palco el sistema penal son, amigos, el 1% de la población encarcelada.

Y este uno por ciento son tratados de puta madre. Por cierto. Los funcionarios se ceban con los míseros. Igual los asesinos de mujeres hasta les dan un poco de acojono. Funcionario de prisiones. Ya de entrada, son funcionarios. Hay un acto de la voluntad de una persona que hace querer ser un hijo de puta profesional. Y como esto en más cosas. Brazos que se levantan pidiendo ser los administradores de sadismo del Estado. ¿Pero si solo son cien o así y hay 2.000 presos? ¿Por qué no se amotinan y se cargan a tres o cuatro?. Cuando hablaba de opacidad me refería a este tipo de cosas. Porque los funcionarios mantienen a la población reclusa drogada. Para hacer lo que les dá la puta gana. Heroina para todos. Así el preso se pasa la mañana pensando como colgarse y la tarde colgado. Así estamos todos contentos.

Aún así en la carcel se vive un mal rollo que flipas. Me dice mi amigo. El ambiente se corta con navaja. Todo son miradas. Lo de que a los violadores se las hacen pasar putas, lo de la justicia de la carcel, se mofa. Allí cada uno vá a lo suyo. El que está al lado tuyo en el patio no sabes si ha matado a cuatro o si ha robado una barra de pan. Pero parece que, de cualquier manera, es de alguna secta interna que te vá a limpiar el forro en cuanto te descuides. Como en las películas. A veces no puedes ni dormir de lo chungo que te sientes. Tu culo está bajo las ordenes y deseos de cuatro mierdas, bastante erosionados por su profesión: ser un hijo de puta a sueldo.

Denuncia algo. Vas a tener sueños húmedos. Te van a venir a visitar los cuatro angelitos a guardar tu cama. Y el niño Jesús, también. Y el resto de la peña te vá a mirar con muy mala cara. A pesar de todo, intuyen que si los señores están enfadados sus tardes van a ser mucho, mucho más largas.

Las cárceles sirven para seguir alimentandose a si mismas. A todo lo que le rodea, funcionarios, jueces, abogados, policías y... empresas privadas. Tareas de mantenimiento, limpieza, catering... al dinero no le importa la altura, el de la alcantarilla vale lo mismo que el del rascacielos del BBV.
Pero eso no es lo más importante. La cárcel sirve para sostener una ilusión. Que vivimos en un sistema justo. Que el que la hace la paga. Que, somos tan buenos, que los rehabilitamos y los reinsertamos. Allí no se rehabilita ni Dios. Como mucho te puedes habituar a ser una bestia acostumbrada a ser azuzada, a adquirir estrategias arteras para pillar tu soma. Que tal y como estan las cosas, también es Bueno para la sociedad. Mira a los chavales de hoy en día, estan tan preparados para ser ganado, como sus padres, que hasta se les han quedado los ojos de borrego. La carcel es una mentira con circuito de videovigilancia que sirve para creer que el impulso de venganza hacia el que consideramos indigno está satisfecho.

Sin embargo, la carcel solo juzga si tienes dinero, si eres un hombre de provecho, el color de tu piel, o el barrio donde has nacido.

Pero ojo. El Estado no descuida un instrumento tan útil como este. Como le pertenece, y la democracia, efectivamente, es una broma de mal gusto que sirve solo para cambiarle la correa al perro cada cuatro años, si hay suerte, si al Estado fascista español le interesa cierta cosa, por ejemplo reprimir a todo un tipo de gente de cierto sitio y con cierta opinión, pues se sirve de sus jueces, de su policía, de sus medios de comunicación, de sus creadores de opinión a sueldo y de sus instalaciones para mantener encarcelados, por motivos políticos, a los malos. Incluso puede prescindir de los juicios. No hace falta. Se pueden pasar la legalidad vigente por el forro y tenerte cuatro años en la trena, para luego salir sin ni siquiera haber sido juzgado. Esta modalidad suele ser practicada sobre jóvenes. Imaginate pasar de los dieciocho a los ventidos allí metido.

Y la gente paseando por la calle. Sin ver nada. En sus casas, mientras el humo de la hoguera se lo tragan los quemados, para que no moleste. Para que no empañe a la gran mentira, redonda y reluciente.

Comments:
¿por que está tu amigo en la carcel?
¿Cual es la razón por la que el estado fascista y opresor le encerró?
¿cuantos funcionarios malos le han petado el culo ya? ¿y palizas?

Por preguntar y tal.
 
A)Por subnormal.

B)Por subnormal.

C)Ninguno, pero cabe decir que a tu vieja se lo tenían que haber "petado" aquel día, que visto lo visto, eligieron mal canal.

Por responder y tal.
 
Ah... niguno.
Lo digo porque un amigo mio se ha presentado a funcionario de prisiones y a pesar de lo que pienses o comentes no va petando culos. Casi todo el dia es trabajo de oficina. Nada de peliculas carcelarias yankies. Es mas, se aburre.
No es que oñra con el estupendo futuro de carcelero que le espera, es que lo que no quiere es pasar otros 2 años en la carcel o 3 meses y despido, que hoy en dia es normal. El chico quiere casarse y ser funcionario te da tranquilidad.
Si no te gusta el sistema penal , comenta otra alternativa. A mi no me gusta lo que hay, pero una critica como la tuya se merece una continuación en forma de otras opciones ¿no crees?
Que hacemos con los delincuentes.
Vamos opina.
(ya se que es mas dificil que escupir veneno pero... al fin y al cabo se puede comprobar que sabes escribir)

pd: Ah, yo no me meteré con tu madre, la pobre te ha criado y upongo que ya tiene suficiente con tu lenguaje, pobre mujer.

por contestarte y tal.
 
Aparte de tu evidente preocupación por el sexo anal, yo creo que antes que nada hay que mirar de que barrio viene el delincuente.
Luego mirar si el que tiene la culpa es él o nosotros.
Luego tirar la carcel tal y como hoy la conocemos y hacer otra cosa, más pequeña, con menos presos por barba (de funcionario). Más transparente.
Revisar el sistema, desde que al gitano le pillan robando un coche hasta que le llevan de las solapas a su celda. Pasando por la diferencia entre juzgar a un delincuente común y la de juzgar a un, yo que sé, Galindo.
En EEUU no se ha parado hasta que el negro más inmundo ha tenido derecho a una defensa justa.
Porque aquí tenemos el sistema penitenciario como empresa y con ánimo de superavit (a costa del ciudadano: un preso cuesta seis millones al año, ¿de cuanto se beneficia él, de uno? No creo q llegue a tanto) como copia burda y mal gestionada del americano, pero luego el legal es un descojono, donde todo queda en manos de un tipo que se dá vueltas en la silla giratoria mientras no hace ni puto caso a lo que se dice en la sala, porque ya sabe cual es la sentencia y que no le vá a costar nada aplicarla, ni nadie le puede toser por hacerlo.
En USA, en cambio, se la tienen que coger con papel de fumar porque a la mínima se les comen los perros de las asociaciones de lo que sea, y no tienen otra que garantizar que todo quede limpiamente en manos de la decisión del jurado.
Pero, es normal, los americanos son subnormales, ¡no saben donde está España en el mapa!, ¡mira Bush, que tonto!...ja jaja


Aunq yo creo que la justicia no será tal hasta que yo la aplique. En eso soy muy hombre. Mi juicio es el bueno. Y como yo, el resto de la Humanidad.

No sé si mi propuesta es la más adecuada, de todas formas. PEro hay ciertas cosas que creo que es mejor tirar y hacer desde el principio a ver si sale algo mejor, que mantenerlas como están. No veo por qué hay tanto miedo a la renovación, con toda la capacidad y los MBAs que se hace la gente hoy en día. No vá a ser, al final, que todo lo listos que somos solo nos sirve para darle vueltas a la misma noria, montados en los mismos burros.
 
Y lo de tu amigo, pues vaya, me ha llegado al corazón.

Hitler también tenía una boca que alimentar y como se le daba bien lo de hablar en público y tal, pues...

no te jode.

El Universo de las Excusas es infinito y en continua expansión. Ojo.
 
por contestar y tal... que digo yo, que el 95% de los que están presos en la cárcel son unos hijos de puta, que en su día se dedicaron a joder a los demás, sin reparar en la jodienda causada, así que ale a joderse.
 
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