sábado, 24 de junio de 2006

 

Jack Idema. (II)




B) Jonathan Keith "Jack" Idema. El Super-Patriota.


Atención amigos, agarraros vuestros huevillos y asid bien fuerte vuestro micro-lanzador de proyectiles con coleta. Vamos a pasar a toda ostia a la trinchera enemiga. ¡A la de tres!.

Bien, ya hemos oido una versión acerca de la Task Force Sabre 7, que así es como se llama el grupo de Idema. Ahora pasamos de la historia populista, contable con unas birras asidas y asimilable por el ciudadano medio, a la historia conspiranoica, enrevesada y Lecarriana.


1991. La Unión Soviética muere y desaparece. Un estado que había permanecido anexionado a la URSS desde 1940 lo celebra especialmente. Se trata de Lituania, una región silenciosamente anti-soviética durante los 51 años que duró la ocupación. La Inteligencia americana vió una oporunidad de oro para meterse en el ajo, deseosa de tomar posesión del adversario derrocado y, como siempre, evitar que fuerzas desestabilizantes accedan al poder. El KGB lituano estaba podrido hasta las orejas, trabajando contra la URSS y, especialmente, Rusia, desde su integración en la red de control soviética. Quizás un agente que contactara con ellos tendría acceso a valiosa información que sirviera a la protección de los USA y sus intereses. Ese agente fué el Sargento de las Fuerzas Especiales J. Keith Idema.

Idema, sobre el terreno, se convierte en un amigo de los oficiales de la KGB, impresionados por las virtudes del Sargento, habil tirador y mejor bebedor. Idema se convierte, gracias a las informaciones que consigue de sus amigos lituanos, en el agente estrella del pentágono. Era el año 1992. En un solo año reapareció de vuelta con informes que asombraron a propios y a extraños: El material nuclear armamentístico de la antigua URSS estaba fluyendo libremente desde las manos de sus ex-responsables hasta las manos de los terroristas internacionales. Todos los soviéticos trocaban lo poco que tenían al cargo para conseguir subsistir en pleno hundimiento. Los militares no tenían menos hambre que los demás.

Jack hizo giñarse en los pantalones a los peces gordos del pentágono con sus revelaciones. La mochila nuclear, o maleta nuclear, es un pequeño dispositivo explosivo portable capaz de reventar 40 bloques de edificios tras su detonación. La cifra de los dispositivos que faltaban de los inventarios rusos era innumerable. Era la pesadilla de "El Cuarto Protocolo" en versión aún más comfortable y fácil de introducir en un pais occidental.

Idema había servido a su patria, un gran trabajo. Pero hay felicitaciones que es mejor no recibir. La CIA y el FBI se ponen en contacto con el para decirle que su trabajo ha sido impecable. Ahora solo tiene que darles sus fuentes y retirarse a casa para que ellos continúen su espléndida labor.

Pero Keith sabe que precisamente eso es el voto que ha hecho. No puede dar nombres ni a la CIA ni al FBI sin arriesgar la vida de sus informantes. La KGB lituana era, a pesar de todo, la KGB, y sabían todo lo que sabía el cerebro comunista. Y una de las cosas que sabían era que la CIA y el FBI estaban petados de espías soviéticos infiltrados. Sus nombres circulando por Langley o Quantico significaban una sentencia de muerte para ellos. Keith explicó esto a la CIA y al FBI, pero estos no entendieron sus razones, o no quisieron entenderlas en nombre de la Seguridad Nacional. Comienza el juego de presiones y amenazas por parte de las agencias sobre Keith. A pesar de todo, nuestro hombre se mantiene en su ferrea decisión y decide no empeñar las vidas de sus amigos. Es detenido y juzgado en una farsa por fraude, para represaliarlo por su negativa a colabrar. Pasa desde 1994 hasta 1998 encerrado en una prisión federal. Lo cual es un dato importante. Si bien la CIA no se involucró con especial interes en la obtención de los nombres de los informadores, incluso (como veremos más adelante) mantuvo relaciones cordiales con Jack a pesar de ello, el FBI demostró una extraordinaria necesidad de obtener esos nombres, y un celo intenso en destruir a Idema por negarse a darlos. Una persecución que sigue hasta hoy en día, con Idema encerrado en una prisión afgana. "Si hoy accediera a colaborar con ellos, yo y mis chicos, Brent, Ed (Caballero) y Zorro ya estariamos de nuevo en la calle". ¿Por qué ese desmedido interés?. La infiltración soviética en el FBI lo explicaría. Era la manera de tomar revancha contra los soplones.

Demos un salto en el tiempo. La película ha cambiado en apenas diez años. El juego de poder en el mundo ya no es lo que era una vez que la URSS ha caido. Hace falta un nuevo enemigo, y a los Imperios nunca les faltan. Si acaso coincide que caen, los beneficios para los bárbaros al acecho son incontables. Todos sabemos ya quien es ese enemigo. Oigamos al Presidente electo George Dubya Bush:

"No pararé hasta que todo grupo terrorista de alcance global haya sido encontrado, detenido y vencido. Dirigiremos todos los recursos bajo nuestro mando, todos los medios diplomáticos, todas las herramientas de inteligencia, todas las leyes, todas las influecias financieras y todas las necesarias armas de guerra a destruir y aniquilar la red de terror global. Ahora, esta guerra no vá a ser como la guerra en Irak hace diez años. Con la decisiva liberación de territorios y una rápida resolución. No vá a parecerse a la Guerra de Kosovo, hace dos años, donde no se usaron tropas de infantería y ningún americano perdió su vida en combate. Nuestra respuesta involucra mucho más que una respuesta inmediata y ataques aislados. Los americanos no deben esperar una sola batalla, sino una larga campaña, sin igual a ninguna que hayamos visto. Puede incluir golpes dramáticos vistos en TV, o bien operaciones encubiertas, secretas incluso en el éxito. Secaremos a los terroristas su financiación, los volveremos los unos contra los otros, les llevaremos de un sitio a otro hasta que no tengan más refugio o descanso. Y perseguiremos a las naciones que den cobertura y seguridad a los terroristas. Todas las naciones, en todas sus regiones tienen que tomar una decisión: O estas con nosotros, o estas con los terroristas."


En este ambiente, Jack sale de la carcel. Su salida y el comienzo de sus operaciones en Kabul están oscuros. Todo parece indicar, sin embargo, que es llamado en su celda por la CIA, que quiere reinsertarle, aprovechando su destierro para ofrecerle la posibilidad de redimirse mediante un trabajo sucio en Afganistan.

Bajo la denominación de "Mercenarios", ofrecidos en los medios como agencias freelance de caza de recompensas, se esconden agentes del Gobierno que así disponen de mayor libertad e impunidad legal para la detención y captura de los terroristas en búsqueda. Jack Idema y su equipo eran de ellos. Bajo las ordenes del Pentágono ejecutan su misión en las ratoneras de los montes, ciudades y pueblos afganos.

Todo vá sobre ruedas. La atención internacional se desvía hacia Irak, mejorando y facilitando aún más su labor.

En Julio del año 2004 Jack, su grupo, los afganos que colaboraban con ellos y el periodista Ed Caballero son detenidos por la autoridad afgana.

¿Qué ha pasado?. Un montón de cosas. Una vez liberado Afganistán, aparecen ciertos problemas con la política de la nación. Al igual que los germanos en la época del Imperio Romano, no todos los pueblos aceptan las costumbres civilizadas, o las instituciones usuales. Además algunos se manejan mejor con peleles al mando. En resumen, resulta que, al fin y al cabo, los talibanes no eran tan malos como se decía. Quizas, con su experiencia y bagaje, sean la opción correcta (o la única) para mantener Afganistan en orden, si bien cambiando un poco los atuendos y los nombres. Si no lo llamas talibán quizas ya no lo sea, ¿que cojones sabe la opinión pública?.

Pero esa es una operación que no se puede hacer a la luz pública después de lo que se ha dicho de los del turbante. Crear un enemigo y convertirlo en amigo en tan solo cinco años es algo que no se puede permitir norteamérica, y mucho menos un George Bush que está presto a dar el relevo presidencial.

Sin embargo, Jack no concibe que los que hace dos días eran sus objetivos ahora sean otra cosa. Idema tiene la mosca detrás de la oreja cuando, con su habitual profesionalidad, se involucra personalmente y con notorios éxitos en la caza y captura de altos dirigentes de Al-Qaeda, y le retiran de la búsqueda del pez gordo Bin Laden, el As de Picas de la baraja afgana.

Idema se había demonizado de nuevo, trabajando con el gobierno teledirigido afgano y el Pentágono. Y el gobierno afgano había comenzado a entrar en la "Transición Democrática". Sale elegido Hamid Karsai, en cuya biografía oficial solo encontramos un pequeño apunte de su antigua filiación Taliban, aunque se señala que más tarde se arrepentiría. Idema continúa buscando y arrestando a ex-líderes talibanes. Se ha vuelto a convertir en un apestado.

Idema, que esta vez se ha vuelto más previsor, maniobra para prevenir la mierda que le iba a caer encima. Ed Caballero, ganador de un Emmy y por lo tanto un sólido testigo, documenta la relación de Idema con la CIA, los USA y el gobierno de Afganistan.

Sin embargo, Caballero es incluido en el paquete y encerrado junto con Jack y sus hombres. El FBI, inclemente, vuelve aparecer para coordinar la operación de la captura de Idema. Incluso, según Idema, arregla el periodo de aislamiento de 90 días del grupo,durante el que son sistematicamente torturados por los talibanes en presencia de los viejos amigos que hizo en el FBI Jack Idema.

El juicio es una farsa orquestada por FBI, que destruye, manipula y prepara las pruebas a conveniencia. El juez Backhtiari lleva el caso, y el fiscal es Mohammed Nahim Dawar, ambos talibanes reinsertados. El momento estrella del juicio, donde resulta irrevocablemente condenado Idema frente a la opinión internacional, sin posibilidad de arreglo es cuando se expone que Idema regentaba una cárcel privada, en donde los presos eran sometidos a brutales palizas y donde se les colgaba del techo por los pies. La idea no fué dificil de obtener para los agentes del FBI. Las imágenes que conmovieron al mundo de las torturas de la prisión de Abu Grahib acababan de ser publicadas justo después de la detención de Jack.

Varios afganos declararon en el juicio contando historias de terror acerca de lo mal que lo pasaron en manos de Jack. Ninguno de ellos fué sometido a pruebas médicas ni se presentó ninguna evidencia física.

Jack y su grupo resultaron condenados a 10 años de cárcel en una prisión afgana, donde permanecen a día de hoy.


Comments:
me quedo con la version del superpatriota
 
Xabi...dónde has oído hablar de éste mimbre?
 
Se me acercó un tío con gabardina, gafas-nariz-mostacho, y me lo contó todo.


Luego se autodestruyó, así que no puedo dar datos.

Es una historia de hoy en día, lo que pasa es que vá en voz baja por el rollo de los talibanes.

Cierta prensa cuenta lo de que es un cowboy chiflado (he olvidado comentar que tb dicen que denunció a Spielberg por plagio...¡de su propia vida!) y otra cierta prensa cuenta este relato de espías.

Digamos que sigo los partes de guerra.
 
De todas formas sigo creyendo que ambas historias son igualmente falsas.

Las dos vienen de la prensa.
 
Jack es un tio extraño y con explosiones de mal genio creanme lo he visto en Q.roo
 
yo ehhh visto a yac edema tengo su direccion lo conosco perferctamente es un demente vive en bacalar qroo se los aseguro vive con su guardiaa
 
author of this blog please contact me Penny pptoas@sbcglobal.net
 
http://jackidema.blogspot.com/ TELLS THE WHOLE TRUTH ABOUT THIS KILLER
 
El pasado sábado 20 de enero, Jack Idema, fué encontrado muerto en su residencia, en el poblado de Bacalar, Quintana Roo, donde residió los últimos 4 años, dedicado a descansar, de acuerdo a los primeros informes, el ex-boina verde padecia de una enfermedad terminal.
Las autoridades mexicanas están a la espera de que se presente algún familiar a reclamar el cuerpo, ya fue avisada la embajada Norteamericana en México.
 
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