miércoles, 17 de enero de 2007

 

Los Puñetazos (II)


2) El Puñetazo Cabrón



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El puñetazo cabrón, "sucker punch" en inglés, es no más que todo aquel puñetazo que no incide directamente en el rostro, sino que lo ataca desde cualquier otro ángulo. La gran ventaja de este modo de golpear es su sigilo. En prácticamente todas las situaciones, es totalmente inesperado, lo cual le confiere un terrible poder.

El puñetazo cabrón es el punto y final para cualquier discurso, ya sea este ameno o pesado, alegre o triste, y todo son ventajas: es capaz de causar un gran daño, minimizando la posibilidad de que lo esquiven.

Recibir un puñetazo cabrón destruye totalmente la autoestima, violenta a la audiencia y humilla a todo aquel que lo recibe en su santidad despreocupada, por no hablar de los destrozos físicos que es capaz de causar. Por lo tanto debemos administrarlo con sabiduría y no malgastar tanto daño a la ligera, para suntos más del día a día siempre disponemos del puño en la puta cara anteriormente versado.

Es quizas sabio reservar el puñetazo cabrón para cuando alguien empieza a hablar de política en una reunión de personas. En el momento en que empieza a repetir los memes que su emisora de radio preferida escupe acerca del 11-M o de la Memoria Histórica, nos podemos acercar por detrás simulando interés, mientras tratamos de ocultar la mueca de dolor horrible que nos produce escuchar sus majaderías, y a una distancia prudencial, expresamos democráticamente nuestra opinión en la materia: Yo voto a mi puño y lo introduzco en tu urna. Se cierra el recuento: Has perdido mis elecciones, gilipollas.







Yo recomiendo entrenaros siempre que podais. Por ejemplo, ese compañero sobas de trabajo que lleva meses detrás de la maciza, haciendola el catenaccio y blindando la posibilidad de que te eches un polvo con ella en el cuarto de las escobas. Esperad a que la esté hablando de sus viajes a destinos exóticos, y de como le gustan las culturas aborígenes y el buen rollo. Acercate con un café en la mano. Relajado, sueltate. Es solo un entrenamiento. Puedes sonreir a la chica, por detrás, antes de actuar, si te van ese tipo de cosas. Al principio no importa que lo hagas muy fuerte: lo más importante es la sorpresa. Hazle viajar a la estrellas con las aerolineas más baratas que vá a conocer: tus nudillos. Como recompensa por una buena conexión, es probable que acabes follando con la tronca. Si ya sabemos que las mujeres humedecen con un sumple puñetazo, hay que añadir el fuerte impulso que experimentan las hembras hacia todo hombre que humilla a un semejante.


Recordad: con la práctica podeis lograr que vuestros puñetazos cabrones sean totalmente indetectables. E indetectabilidad significa saber arruinar totalmente la fiesta, transforma las sonrisas imbéciles en justas lágrimas y que comience el recuento de dientes!!.









3) El Punch In The Cojones.



El punch in the cojones es el arma más mortífera que se ha fabricado en la faz de la Tierra y la mayor manufactura del Hombre como especie. Cualquiera que haya tenido la mala suerte de probar un puñetazo en sus partes sabe que tipo de asunto estamos tocando.



Pulso ausente, alucinaciones visuales, sudoración fría, corte de digestión, corrientes nerviosas aleatorias, deseos de desvanecerse, rodillas inactivas, recuerdos de tu hogar, de tu infancia y de tu madre, ansiedad, pitido en los oidos, sequedad bucal, respiración entrecortada, vértigo agudo, el punch in the cojones es la medicina más potente que se puede recetar contra tu enemigo. Todo contraindicaciones y efectos secundarios.

El punch in the cojones hace llegar al hombre a profundas reflexiones. Lo primero que se consigue tras dispensar un punch in the cojones es provocar en el receptor la postura yógica denominada "el huevo roto", donde la persona aparece en posición fetal, cara contra el suelo y manos en la entrepierna, de manera similar a la oración musulmana, solo que mirando hacia las Puertas del Infierno en vez de hacia La Meca.

Un punch in the cojones bien aplicado puede cambiar toda una vida.

El que recibe un correcto punch in the cojones se despierta, años después de haberlo acogido en su entrepierna, en medio de la noche, sudando entre horrores nocturnos, reviviendo parte de la experiencia. Cada vez que hace el amor, incluso pasadas varias décadas, lo recuerda con un nudo en la garganta y apenas puede eyacular. Comienza a odiar visceralmente el cine de Steven Seagal y Chuck Norris, y todo lo que le haga rememorar su vivencia. Ir al water se convierte en una experiencia traumática que provoca flashbacks inesperados. Nadie que lo haya recibido es capaz de volver a vivir ninguna alegría como lo hacía antes del punch. Si la voluntad es débil, o si no se recibe una debida atención psiquiátrica, no son pocas las víctimas que se abandonan al suicidio liberador.

El golpe certero en los testículos, debido a su complicada ejecución, es un puñetazo selecto, solo apto para archi-enemigos o para las ocasiones, como una boda. El punch in the cojones es, por ejemplo, el golpe más recomendado para castigar a un agente de la ley.

Vamos a ver, golpear a un agente es un tema serio, probablemente años de cárcel. Pero lo que la ley no recoge es el tipo de golpe. Ya que vas a pringar hostiando a un poli que te está cascando 600€ por ir a 50 en una zona de 30, recuerda: Dale lo máximo, dale un punch in the cojones.

A pesar de que, como decía el puñetazo en los cojones es de complicada ejecución, con un método abreviado de mi invención podeis encontraros dominando esta técnica sublime en cero tiempo:





A) Lo primero que necesitais es posicionamiento. Toda buena técnica de punching in the cojones reposa en la ubicación y en la postura, sin olvidar jamás el control de la mirada. Controlad vuestros ojos: Os delatan. Volvamos al ejemplo del agente, que os servirá para generalizar a otras situaciones. Debemos colocar nuestro hombro por debajo de la cintura. Podeis dejar caer la multa. "¡Uy, se me ha caido!", o el bolígrafo, "¡qué despiste más tonto!". Vale cualquier excusa, siempre que no delate vuestros aviesos propósitos. En caso de que no se os ocurra nada, existe una frase-seguro: "Perdone, pero me voy a agachar delante suyo, por ningúna razón en concreto, mucho menos porque le vaya a romper las pelotas".





B) Una vez colocados, cargar en un crescendo el brazo ejecutor. Una técnica infalible es visualizar una catapulca donde la bola de fuego a arrojar es tu puño. Nunca viene mal visualizar a la vez un melón reventando, huevos chocando contra el suelo, el coche de Carrero Blanco, una taza de porcelana rompiéndose o cualquier otro motivo que nos fortalezca en nuestras intenciones












C) Descargar el momento angular acumulado en la entrepierna del receptor, como si quisieras forzar a las pelotas de vuelta a la cavidad pélvica.










Un buen punch in the cojones no es respondido con un grito de dolor. De hecho, esta es la marca de agua de todo buen punch colocado a la perfección. Cuando no se oye nada, aparte del crujido y un leve suspiro, es que has destruido a un hombre para siempre.




(Continuará con "El Puñetazo en la polla")

Comments:
Tururú, vitoriano infecto, a ti te faltaron güevos para aplicar tu propia teoría. Pagaste y te fuiste roto. Pringao!!
 
No te jode, a mí me trincaron en un control con todo el dispositivo.

Si le pego un buen ostión, me meten en la furula y me hacen el amor.

Pero me quedé con su cara. Por cierto, ¿como es que estas al segundo dando la barrila?.

¿eres otra fan?. Tengo novia.
 
Bud Spencer daba buenos puñetazos cabrones. Bueno, más bien eran bofetones cabrones. Entre la oreja y la nuca. Jajajajajaja!!!!!!! Qué crack.
 
Lo que dominaba Bud eran los cascanueces, ahí si que era bueno. Vaya golpe.
 
Ya te digo. Esas descargas con el puño como agarrando una jarra de cerveza en toda la base del cráneo. A Buenafuente le dió uno de esos :D Flojito, eso sí.
 
Xabi, tus post molan mogollón pero tus dibujos me quitan la alegría de vivir, me vacían y me colman la cabeza de pensamientos oscuros, de angustia y destrucción...abstente de hacerlos, por favor...
 
Registrarás el Puñetazo Peligroso y Mortífero en La Nuez de Adán, Xabi? es muy efectivo...en el cole se lo propiné a un compañero, sin querer queriendo, y casi me le cargo...se puso moradito...
 
Joder, la bofetada de Bud Spencer. No sé si os acordais de aquellos punchs de las atracciones de feria. Pues una vez ví a un gordo agitanado que utilizó la bofetada Spencer contra el punch, con su mano gordecha y más abierta imposible. Pues el cabrón hizo una de puntos de la hostia. A aquel tipo sí se le veían trazas de educador.

Tengo curiosidad por saber de ese próximo "puñetazo en la polla". Supongo que será un directo lineal a la entrepierna...y que por supuesto nada tiene que ver con el satisfactorio y más conocido "pollazo en el puño".
 
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