lunes, 31 de diciembre de 2007

 

Iconos Pegamin: Ramón(cín)

Sí, amigos. Y no me refiero a uno de los componentes de Pegamín. Ni al pope de MB, revista de cabecera de varios miembros del staff. Ni siquiera aludo a San Ramón Nonato, patrón de las parturientas, y al que se le tiene mucha devoción acá. No. Hablo del Innombrable. De aquél que vendió su alma al Becerro de Oro en el templo pagano de la madrileña calle de Fernando VI. Del azote de modelos venezolanas. El Martillo de la Prensa Rosa. Aquel-que-sabe(y-opina) de-todo. ÉL, José Ramón Julio Martínez Márquez, aka Ramón Marquez, aka Verbatim Shuriken Shinobi: Ramoncín.


"Uy, me ha venido un provechito"


Les imagino a muchos de ustedes horrorizados "¡¡¡¿¿¿Ramoncín???!!!. En un sitio tan trendy y de tendencias como es Pegamín nos hablan de Ramoncín?" Pues sí, amigos, mal que nos pese, y ahora que se lleva lo vintage y los 80 han vuelto (aunque parecería que nunca se fueron...sobre todo en algunas zonas) es hora de reivindicar uno de los personajes más interesantes (en lo musical y estrictamente encuadrado en su momento, claro) que surgieron en Madrid cuando aún no había empezado a oler el cadáver del gallego.


Conocerán ustedes la expresión "ser un hombre del Renacimiento" cuando se alude a que una persona domina varios campos y es erudito en distintos saberes...pues si lo miran en un diccionario enciclopédico es factible que ponga "véase Ramoncín": actor, escritor, músico de rock, crítico de cómics, presentador de televisión, contertulio habitual, padre amantísimo y de la junta directiva de la SGAE, con dos cojones. Y con estilazo en el vestir, añado yo.



Pub-Rock


Imagino que ustedes ya saben de las andanzas de Ramón: que si el primer punk español (como se entendía aquí el punk en aquel entonces...bueno, qué coño, y ahora), que si el hijo predilecto de Vallecas, que soy el Rey del Pollo Frito, que si le partió la tocha al pobre Iñaki Glutamato, que si me pinto un rombo en la carita, que si me voy a La Bodeguiya a echar unos billares con Felipe, que si te presento un Lingo, que si le hago el amor a una coqueta Malinche, que si unos ninjas del pirateo me la han jurado....



Pues antes de todo eso, de esa versatilidad y anchura de horizontes, de las chupas de fantasía y de "Miedo a soñar", antes de que en casa de cualquier español hubiera un Pc con grabadora de doble capa, antes de esto, repito, Ramoncín sacaba unos discos de puta madre, reflejo de lo que pasaba en los barrios de las grandes ciudades (excepto el Barrio de Salamanca) y encuadrado, a mi entender, dentro de ese cajón de sastre que se llamó Rock urbano y que algunos confundieron con el exótico punk que venía de Londres, Manchester o Edimburgo...y es que me figuro que a Ramón le cautivaría el desparpajo y la teatralidad del Punk, la provocación, el lipstick y el rollo escatológico (cuentan las leyendas que se hacía pis en las melenas progres de las gentes que pogueaban en la primera fila) pero entendido de aquella manera y pasado por el filtro de la cutrerrealidad de aquellos primeros años de democracia...y, es mi opinión personal, más influenciado por el rock de los Stones, los T-Rex o Lou Reed que por los Damned o los Buzzcocks...




Mi intención es contarles quién es para mí Ramoncín, aunque no desde un punto de vista wikipédico, con su tsunami de datos recopilados por otro(s) y cortapegados por mí. Aunque tuve la desdicha, y la mala puntería, de estudiar Historia del Arte, a la hora de cumplimentar los correspondientes exámenes tenía que, como cualquier otro hijo de vecino, no se vayan a creer, vomitar las impresiones del profesor correspondiente y no las mías propias, alabando la técnica de Carracci (no me acuerdo si el mayor, el menor o el primo) y morderme la lengua para no decir que a mí Goya me parecía una puta mierda y un señor sobrevalorado (a la española, háganse una idea de los epítetos que se le dedican a la Selección Española, lo de "somos favoritos", e imagínense, con el sordo, el estropicio). Solo uno de mis profesores se dignó a darnos la oportunidad, con los mínimos datos indispensables (temporales, técnicos...), de que nos explayáramos contándole que creíamos ver, que nos aportaba y que nos parecían la ristra de filminas que nos pasaba durante las 4 horazas que duró el examen (con su pausa para tomar un botellín, su permiso para fumar durante la prueba y todo Dios hablando en alto e, incluso, aprovechando para tirar los trastos a la compañera sexy que tenías al lado -esto es para que flipen los más jóvenes del lugar-). Pues bien, y volviendo a la figura del mimbre que nos ocupa, procedo, sin más datos, a contarles lo que para mí significan los seis primeros discos de Ramoncín y la esquizofrenia que me acecha cada vez que le observo apostolando en televisión o echando un cable, en el equipo naranja, al chavalote que va a darlo todo en Pasapalabra.



Como apuntaba antes, hubo un tiempo, en Madrid, que Ramoncín molaba. Y molaba mucho. Y molaba a mucha gente distinta, como las cosas buenas. Y te lo tocaban los jevis del barrio, para desengrasar, entre los BellaBestia y el directo de Saxon (el de la magnífica "Princess of the night"). Y algún punki despistado tenía un Grandes Exitos de gasolinera y le molaba la de "Putney Bridge" porque decía, en una estrofa, que "su cuero negro/lleva el nombre de los Clash". Los jipiosos que luego naufragarían en Sabina o Labanda también respetaban a Ramón y soñaban, semimuertos, con "La chica de la puerta 16". Y los rockeritos. A alguna niña de instituto, con el Levi's más ceñidito de lo que marcaban los cánones, le habían hecho un dedito en una fiesta en la que sonaba "Al límite" y no podía evitar, en un peligroso ejercicio pavloviano, ponerse ligeramente cachonda al oír a nuestro Ramón. Para los omnívoros como yo era un personaje a tener en cuenta, y perfectamente compatible con unos Cure, unos Motels o los Smiths más locas del coño (pienso en ese primer disco y en lo que gritaba, con un falseto tremendo, ese Morrissey, cuando intentaba ir de heterosexual maldito mientras Radio Macuto decía que le tiraba los tejos a Johnny Marr). Entonces (era la edad, por supuesto) todo valía. Y todo hacía un buen maridaje. Para qué ponernos fundamentalistas (ya llegarían los veinte años y empezaríamos a poner cara de dignos).


Molaba más que las aceitunas (Casimiro, dixit)


Y es que si eras de barrio pues las canciones de Ramoncín te sonaban muy familiares: historias de delincuentes ("El Chuli", "La reina de la ciudad", "Presidiario", "Atracador"), orgullo de barrio ("Sangre de barrio"), y venga barrio, a saco ("Barriobajero", "Valle del Kas"); amor a la Ramón - políticamente incorrecto a día de hoy, no verán según qué canciones en su repertorio ni aunque se lo suplique la parroquia - "Golfa (ven esta noche)" con su letra no apta para sensibles - "golfa/ésta noche serás para mí", con alguna estrofa de lo más psicotrónico "me he puesto mis zapatos de amor / golfa, me los vas a pisar" (ya ven, amigos, Ramón es un español más de los que follan con los zapatos -de amor- puestos) , "Como un susurro", "Hola muñeca", "Olvida mi cama", "Ella es perversa","Por tí me he vuelto loco", "Cuerpos calientes", etc... todas de amor heterosexual a la antigua, cuando los hombres eran hombres y las mujeres unas guarras a las que había que domeñar a pollazos; cantos denunciando la alienación ("Fábrica de hombres", "Estamos desesperados", "Hombres sin alma"), la guerra ("Nicaragua", "El soldado"), la droguita ("Polvo blanco", "Blues para un camello", "Flores negras", "En el espejo"); el mundo del rock ("Nu babe" - ésta en la línea de "El oportunista" de Leño, un ataque con todas las de la ley contra los advenedizos de la Movida que venían a quitarles el pan - , "El circo del Rock"), el lumpen ("Marica de terciopelo", "Mei, la lumi", "Angel de cuero"). Ya ven. Como para que no gustara en la barriada. Entre esto, las películas de jinchos, el rollito pseudopunk, el rock urbano, las j'hayber de semibota, y el "Pallare" castizo, te creas un decorado que ni los de "El laberinto del fauno".


Garage Day Revisited


Seguramente, acometer su escucha ahora, en 2007, puede rechinar. Porque el entorno ya no es lo que era, porque ha pasado el tiempo, porque Ramón ya no es tan respetado como era y porque ustedes tampoco son ya los mismos. Para mí, aparte de sus virtudes musicales (que las tiene, y muchas) es un reflejo estupendo de la época y de lo que se cocía en el Madriz suburbial de entonces: antes de Barcelona 92, antes de las cadenas privadas, antes del Ipod, antes de que el Ayto. restaurara los edificios del centro (que parecía esto un Budapest, con los bloques desconchados y negrísimos de contaminación), cuando existía el excalestric de Atocha, a Madrid no venían guiris, y los yonkis se apostaban en la puerta del Metro para cobrar el impuesto revolucionario; las pelis de Esteso y Pajares se estrenaban en la Gran Vía, las tiendas de discos eran pequeñas (y no megastores que ocupaban un edificio entero), todos vestíamos igual (y pensábamos igual) ,no era obligatorio llevar casco en la moto y Ramón tenía una tocha que si olía un bacalao lo dejaba soso.



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Comments:
pues oye ni idea, asi que ramoncin es un pegamin avant la letra
 
Hoy en día, decir que eres fan de Ramoncín es como decir que sigues mucho a Rouco Varela...pero es lo que hay
 
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
 
Don Julito vio usted el pasado sábado "La Noria" de Telecinco, ¿verdad? Salió dando rienda suelta a su verborrea, esta vez con el Belen como tema. Da igual de lo que se trate que el es el mejor contertulio. sabe-de-todo-y-que-guapo-y-que-joven-que está

Respecto a su música: a mi también me gustaron sus discos, y recuerdo con nostalgia, cuando en mi primer trabajo, me quedaba hasta las tantas de la tarde, currando, y mi jefe ponía una cinta de Ramoncín, y se hacía mas llevadero. Si se llega a enterar, manda a alguien de su Sociedad a cobrar el Impuesto Revolucionario por sonar sus canciones en una oficina.

Concluyendo que es gerundio: es un personaje que se ha ganado a pulso el quitarle el puesto de personaje detestable a Sabina. No llega a ese status porque al menos sus discos me gustaron.
 
Don Julito, bestial esta entrada. Ahora solo falta que escriba un post alabando lo gran pintor que era Hitler para que usted alcance el estatus de DIOS.
 
No ví la Noria pero me lo imagino, Johnny...no sé donde leí que la mujer de El Drogas, el de Barricada, tenía, en el comedor de su casa, dos portarretratos con sendas fotos de Rosendo y Ramoncín, como si fueran de la familia...cuando Ramón empezó a meterse donde no le llamaban, cuentan que la mencionada se cogía unos berrinches de aúpa y apostataba de él
 
Joder, Makingfriends...eres un Santo Tomás de lo musical...tienes que meter los deditos en las llagas de Ramoncín para creer...cree, cree!!!
 
Se le ha olvidado decir que es un freak de Star Wars de los más grandes de este país.
 
Un post guapo e ilustrativo, para quien como moi es más de la época de Ramoncina cantando "cacaculopedopis"...Por cierto y prosiguiendo con la leyenda urbana, yo había leído en una entrevista al cantante de Kortatu decir de Ramoncín que -no sé si por dar la nota- llevaba en la chupa pins de Herri Batasuna...
 
que cosa mas horrorosamente pedante y mal escrita. por dios.
 
Coño, que tienes toda la razón del mundo...que lo he releído y es horrible, horripilante, jórribol
 
si quereis yo puedo contar cuando el psoe gano las elecciones y mi madre me dio mil pesetas para ir a un concierto
 
claro que si, thrombocin!
 
no al canon digital
 
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