miércoles, 16 de mayo de 2007

 

CAMELLISMO POP.

"I'm waiting for my man, twenty-six dollars in my hand" El Lou.

"Me cuesta tanto olvidarte...olvidarte me cuesta tanto" El Cano loco de Mecano.

Desde los tiempos en que uno jugaba a las canicas el acervo popular ha venido describiendo al protagonista de este post como un ser de silueta gris, con sucia y arrugada gabardina, que se aposta a la salida de los colegios y regala droja a los incautos colegiales, solamente la primera vez, no así la segunda y las que vengan después..., el muy truhán. A esta tradición desacreditadora se han venido a sumar hace nada las palabras proclamadas por nuestro Pope Benedicto, quien comparaba a los traficantes y allegados con las redes de pederastia...De ese modo, y siguiendo la tradición de socavar el trabajo de estos señores, hoy está de moda entre el vecindario tiquismiquis de los USA chotarse de los pequeños narcos con la moda de colocar en el cable eléctrico que va a dar a la vivienda del traficante un par de playeros colgados por los cordones, indicando de ese modo al paseante y a los jefes Wiggum de turno los lugares de venta...todo lo cual, miren por donde, hasta puede resultar de gran utilidad para esos tóxicoturistas y rockeros de gira on the road. Es por todo esto que, en contrapartida, me he permitido mi también poco meditada visión de estos seres, los traficantes, trabajadores que a diferencia de otros no-trabajadores no tienen un Club de Fans o Colectivo que les apoye...Es pues buen momento de dar al asunto un punto de equilibrio.
Al contrario que sus némesis legales los farmacéuticos, los camellos -así como a la valiosa mercancía que portan- han sido satanizados desde los tiempos de la cruzada prohibicionista liderada por los EEUU, momento en que, precisamente y como fruto de esa carencia de "libre albedrío", nuestro protagonista se empieza a dejar ver.




Según el libro Droga y cultura de masas" el término "camello" aplicado al traficante "tuvo su precedente inicial en la picaresca utilizada durante los años veinte, consistente en esconder la mercancía utilizada bajo una joroba postiza o simulada, de latón o cartón", ahí es nada. Portadores para muchos de la parca y para otros de la iluminación; mefistotélico individuo cual bruja con envenenada manzana o, héroe cual el Prometeo que robó el fuego a los dioses para compartirlo con la Humanidad..., es a fin de cuentas el dealer una pieza más (desde luego no la principal) de la maquinaria que mueve el gran negocio del matute..., hoy solo queda pensar en que cualquier pasado (les) fue mejor. Desahuciados los Falconettis, Oubiñas, o Sito Miñanco con su propio equipo de futbol, solo queda regocijarse con, por ejemplo, algunas escenas de French Connection, como la que Fernando Rey le da esquinazo en el Metro al policía interpretado por Gene Hackman, o, en la que el químico va comprobando la pureza de la droga con esa apasionada devoción por lo suyo. A ver a qué tenía que venir el señor agente si no era para tocar los güebos, intentando echar por tierra un artesanal trabajo hecho con esmero...y por encima a nada menos que a nuestro "Rey". O si tal, rememoren a Tony Montana, nadando en la abundancia blanca y sin haber leído El Quijote...o mejor aún, háganse con todas las mansiones del GTA Vice City conduciendo con un lanzamisiles de mano por lo que pueda pasar... Lo crean o no, hubo una época en que para muchos el dealer no era vista como el mabusiano genio del mal con el que hoy suele asociarse, sino todo lo contrario. Tal como contaba Ken Goffman en su La contracultura a través de los tiempos los hippies traficantes de drogas de cualquier nivel económico tendían a proyectarse en una imagen de vaquero proscrito, macho del salvaje Oeste, que se complacían en las metáforas de juego y pistolas que les proporcionaban grupos como los Eagles, Grateful Dead, o Allman Brothers Band". Es verdad que a otros no les fue tan bien. Ahí tienen a Abbie Hoffman, el yippie por antonomasia, quien quizás cansado de los discursos contrarrevolucionarios (o puede, quien sabe, que la causa estuviera en el guitarrazo en el pelote que le espetó Pete Townshend cuando aquel intentó subirse al escenario de Woodstock a dar su discurso)...pues resulta que a este se le dió por revolucionar el aparentemente menos peligroso trapicheo de farruqui -movido eso sí, más que por codicia, por un espíritu de aventura. Con todo, tras años de procesos y acuciado por sus tendencias depresivas...BANNGGGG!!!, Abbie se pegó un disparo el mismo año que caía el muro de Berlín, el 89...para que vean que para esto no vale cualquiera...que, como el filibustero guitarrista de los Stones dijo una vez, "uno no tiene problemas con las drogas, sino con la Policía".




Lejana pues la época de los Freak Brothers, de Cheech y Chong, de los moteros de Easy Rider haciendo el intercambio cocaínico con el personaje interpretado por Phil Spector; el de aquellos ex-hippies que llegaron a levantar grandes negocios como fue Tom Forcade con su revista High Times erigida gracias a los beneficios de la venta de marihuana, es a finales de los 70', con la llegada de la tan mancillada jaca-paca (que los jinetes montaban a pelo, inconscientes de que, al igual que el pantano donde vive "la -otra- Cosa" este equino es de naturaleza salvaje..., valga la redundancia), que para nuestro prota empieza su Era de maldito, o, mejor dicho, de maldecido. Por supuesto en el inminente futuro, con la inevitable guerra contra las drogas perdida, acuciado por el cada vez más ubicuo lema del "Plántalo tú mismo", de los manuales vía Emule para fabricarte un alijo teniendo solamente el primer año de Químicas, el camello tal como lo conocemos puede llegar a extinguirse y, en consecuencia, uno se convierta en camello de sí mismo...con lo que, en ese momento, servidor hasta pudiera decidirse por un post donde ensuciar el pasado de este ser.



CONTINUARÁ?...

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Comments:
Yo escuché antes la versión de Waiting For The Man de Slaughter & The Dogs que la del Lou. Y me mola más.
 
Sin...tú estás obsesionado con la droga, colega...a mí me das miedo...creo que me voy a poner en contacto con tus padres...tú tienes un poblema
 
Es ella, donju, que aparece en todas partes...Por ejemplo hace 2 días viendo Spiderman 3. Acaso fuí el único que vió la metáfora del simbionte con la farra?...Para poner un poco de perspectiva: Mary Jane le rompe el corazón al pseudonerd de Tobey/hombre-araña, y en consecuencia a este le llama el negro traje contaminado de una negra sustancia que le otorga incomensurable energía (digamos que este nuevo traje es colombiana de verdad al lado del speed cortado con cafeína que es el traje anterior). Así pues, nuestro arácnido protagonista bajo los efectos de esa nueva fuerza se siente con ganas de salir de noche y, además, de hacerlo con movimientos vacilones a ritmo de funky. Spidey se deja un flequilli ( como el del post de abajo, mitad emo mitad hitleriano, tal como le corresponde a su recién adquirido de Doherty superheroico), y hasta es capaz de marcarse unos bailes que harían que Travolta se encerrase a llorar en el Tigre. Como suele pasar en estos casos, al final uno quiere dejarlo, pero la cosa se te agarra al cuerpo y no te quiere soltar...pero ahhh, el muy pillo de Spidey no solo logra limpiarse en ese campanario (adusto como se le supone a una habitación de Proyecto Hombre) sino que al tirar su alijo/disfraz consigue que el pobre incauto que andaba rezando en Misa lo encuentre y que, en adelante, haga uso de ese veneno convirtiéndose de ese modo en...Veneno...Que obsesionado ni que pollas.
 
Tú sacas alusiones y alegorías de la droga hasta de Baner y Flappy
 
Joder, de Banner y Flappy saca alegorías de la droga cualquiera que tenga mínimamente abiertas las puertas de la percepción.
 
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