martes, 8 de mayo de 2007

 

Superhéroes Pegamín (I): La Cosa

Puede que "la adorable Cosa de ojos azules", como a sí mismo gustaba de referirse, en una masturbación de ego, el cascarrabias de Ben Grimm, no sea el superhéroe más loser de entre todos los de la Casa Marvel (franquicia, por otra parte, especializada en metahumanos a cuál más depresivo, angustiado y perdedor), pero sí es el más amargado, gruñón y cascarrabias de la "Casa de las Ideas" (repetitivas, añadiría yo). La verdad es que no es para menos: hijo de padre alcohólico y con hermano pandillero el bueno de Ben lo tenía chungo si no fuera porque al bueno de Stan "the man" Lee le iba la moralina y el rollo "supérate a tí mismo" más que a un tonto un lápiz. Efectivamente y siguiendo las pautas de nuestro guionista con bigote, Ben Grimm, con todo en contra y con un par de huevos (de piedra, como se verá más adelante), consigue dejar el barrio, entrar en la facultad (y lejos de acabar como ustedes y doctorarse en mus, tercios de Mahou y canutos de apaleao) acaba la carrera y se hace Alférez de complemento ( o equivalente yanqui). Se me olvida contarles que ya en la, como diría su abuela de ustedes, "carrera", conoce al empollón insufrible de Reed Richards, un papanatas que más tarde sería su jefe directo y con el que establecería una relación amor-odio que daría bastante cancha para una tesina de Psicología.






Les imagino a ustedes puestos en situación a través de la peli (casi tan mala como la que hizo Corman) o, incluso, en los más de cuarenta años de culebrón-bande dessinée ininterrumpido en los kioskos del barrio. Ahí va un apunte rápido: BenGrimmsehaceunodelospilotosmáscojonudosdelaFuerzaAéreaEstadounidenseyvuelveacoincidir
consuamiguitoelmaricóndeReedRichardsaliasempollóncuatrojosyaqueesteestádesarrollandounsuper
coheteespacialquevaaserlahostiaenversoyqueserápilotadoporGrimmycomoazafatadevuelocontaráconla
presenciadelapibadeRichardslamaciza(yunpocoputa)Sueycomopalanganeroelgraciosoeintrépidotrochamozas
hermanodeestaeljovenJohnnyStormesnormalqueBenestuvierasiempreunpocodemalahostiaporquenadiele hacíaniputocasoensusapreciacionesyaquelehabíatocadoelrolde"fornidoamigodelprotagonistaunpoco brutoperobellísimapersona"AntesdelvueloGrimm(comoloshermanoscuentistas)adviertequelosescudos noaguantaránperoesconvencidoporlacalientapollasdeSuedelaqueélsiempreestaríaunpocoenamoriscado loqueaumentaríalatensiónemocionalentrelos"fantásticos"



Total que vuelo, rayos cósmicos, hostión y mutación. Todo dios con unos poderes guapos y muy adecuados con su personalidad: el notas de Johnny Storm convertido en una antorcha, lo que le vendría genial para fantasmear y llevarse a las niñas de calle. Su hermana haciéndose invisible, lo que le facilitará darse sus fiestas (no me cabe ninguna duda de esto, amigos) sin que el soso de su marido se pispe ya que, éste, ha recibido el don de un cuerpo elástico que se alarga como chicle y con él que puede hacer maravillas (como mandar la polla por el pasillo para cumplir el débito conyugal mientras sigue en el laboratorio haciendo pajereces). Por último el cenizo de Ben: su cuerpo se ha transformado en una mole de ladrillo naranja como un piso de Protección Oficial y su cara es como la de Carmen de Mairena tallada en la ladera del Monte Rushmore. ¿Es para mosquearse o no? Y para rematar va el cuñao del jefe y le bautiza: La Cosa, que deber ser de los peores nombres para un superhéroe...tienes unos poderes cojonudos, eres un buen tipo que piensa utilizarlos para hacer el bien y te ponen "La Cosa"...si era por joder podrían haberle llamado "Eso" o "Bicharraco de rasilla". Con todo esto, y sus antecedentes, el carácter del sr. Grimm se agria a la velocidad de la luz, volviéndole un misántropo amargao, siempre ocultándose a los ojos de los demás y con una mala hostia que le hacía, de vez en cuando, perder el control y liarse a buchantes (lo que traductor local popularizó como "la hora de los mamporros"). Es su carácter hosco, depresivo y siempre renegando (como ese vecino viejo de ustedes que les pinchaba los balones o les ponía ojos de loco), ese aspecto feo, tocho y de color manierista (como son ustedes en mi cabeza) y esa eterna búsqueda de la normalidad (lo que les decía) lo que me confirma que es el superhéroe de cabecera de Pegamin, un blog que, como La Cosa, es feo por fuera, zafio y basto...y por dentro misántropo, protestón y friki.

(De la colección privada de D. Julito. Cedido gentilmente al Museo Paul Getty de Malibú. Vinilo sobre plástico. 58x76 cm, circa 2006)

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Comments:
Yo sí que tengo aquí una cosa...
 
como será la polla de la cosa, que vida mas chunga la suya ni hundiendola en lubricante podría... su amiguete le debería fabricar un desahogo...
 
Como activo puede que se comiera algo, pero como pasivo...quién querría follarse un chalet adosado con ojos?
 
la única actividad sexual que puede tener este bicho es irse al Monte Rushmore de noche a por unas felaciones presidenciales made in usa...
 
Pero que tontos sois.
Es que no os dais cuenta de que ser de piedra tiene un atractivo sexual brutal.
La novia de la Cosa es la unica mujer que puede presumir de que su chico cuando se la pela pesando en ella saltan chispas!

Bueno, mientras no sea esa chica ciega con la que salió hace tiempo. Esa quizas pensaba que estaban lijando una pared o algo.
 
¿Y el parato radiactivo de Hulk, qué?
Debe de ser como esos calabacines hipertróficos que le mandan a Arguiñano ancianos horticultores de pueblos casi deshabitados y que él muestra con orgullo acompañado de alguna gracia soez.
Y recordemos que antes que Betty Ross fue Rick Jones, el Ganímedes marveliano, puto de superhéroes y superbestias como la falsa monea, a quien nuestro Gigante Verde debió hacer una colonoscopia fistfucking con el toque gamma ray (que siempre da más picazón).
 
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