miércoles, 20 de agosto de 2008
Las Tetas (1)
Las Tetas de Hombre

Son, por lo general, hombres heterosexuales que, o bien por un exceso acumulativo de grasa en el torso, bien porque están hechos unos fatibombas o por un desajuste hormonal presentan unas tetitas la mar de graciosas (para los demás). Visualmente, y,
la mayoría de las veces, a un nivel inconsciente, causan un ligero desagrado y rechazo ya que, a pesar de que su fisonomía es claramente masculina (algunos presentan pelambrera como manta zamorana), voz grave e incluso calvicie, están rematados por unas tetas feas y amorfas como un bizcocho a medio hacer. Tal vez Dios se volvió loco, se durmió a los mandos o tenía el día torcido. Tal vez la rueda del karma, como la Ruleta de la Fortuna, nunca se para donde uno cree o hay que purgar los pecados de una anterior vida conjugando la fisonomía de Angel de Andrés con la de La Bombi. O tal vez debieras aflojar con las grasas trans. Hagas lo que hagas, desde luego, no te bajes al gimnasio porque te convertirás en la putita del vestuario mientras aspirantes a bombero, bakalas ociosos y oficinistas pálidos te persiguen para azotarte el culete con sus toallas mojadas.

La mayoría de estos pobres seres suelen ser zampabollos, tragaldabas, pantagrueles y comilones, lo que explica los depósitos de grasa y, para qué negarlo, les redime. Asimismo, el hecho de que abunden en michelos, pliegues y cinturones de bacon, casi hace pasar desapercibidas sus tristes tetazas (tristes en cuanto que, dado que las pilongas son un fetiche para nosotros, el hecho de ver estos remedos alojados en un cuerpo extraño les hace parecer una falsificación de baja calidad).

Nunca caminarás solo

A pesar de que pueda parecer algo minoritario y extraño la Ginecomastia es una patología que, solo en EEUU, sufren miles de hombres (he llegado a leer que hasta un tercio de la población masculina estadounidense pero me niego a creer que el 33% de nuestros muchachos destacados en Afganistán lleven wonder-bra bajo la guerrera). Lean si no el testimonio de un afectado por esta lacra de los tiempos modernos:
"Yo era un niño muy delgado a quien le empezaron a crecer los pechos", cuenta Merle Yost, un doctor especializado en terapia familiar que tuvo ginecomastia y que dice que sufrió horrores durante su adolescencia. "Las chicas me ofrecían sus sostenes, los chicos me querían tocar, y mi sobrenombre era "tetas" (N. del A. breve, conciso y con garra: el rey del mote escolar)

Yost asegura que sufrió tanto que quiso operarse cuando era muy joven. Pero le dijeron que si se reducía las mamas, no crecería más. "Me quedé allí sufriendo y rezando para crecer mucho y poder disimular mis pechos", dice. Tuvo que esperar dos décadas para hacerse una operación estética, única salida para los adultos que, aún después de los treinta, siguen teniendo rellenito bajo los pezones y no pueden solucionarlo con tratamiento. Lo importante es no ocultarlo: si eres uno de los que tienen un crecimiento anormal del pecho, lo peor que puedes hacer es no contárselo a nadie. Es que, aunque en algunos casos la ginecomastia se va con la adolescencia, en otros se queda y puede ser el síntoma de algo peor."En la pubertad suelen crecer los pechos porque el hígado no puede retener toda la testosterona que emite el cuerpo", explica Yost. Lo que el hígado no procesa se convierte en estrógeno, la hormona femenina por excelencia.
Qué putada,eh? Unos mierdas secas eran Sísifo o Prometeo. Si un Dios Olímpico con dos cojones les hubiera puesto "rellenito" en los pezones a los humanos díscolos aquí no se cantearía ni Blas.

Te puede pasar a tí
Además, las estadísticas cantan: una de las intervenciones de cirugía estética más solicitadas por varones es el implante de pectoral / reducción de mama. Por tanto, si esta es tu patología no debes avergonzarte y dirígete a tu médico, tetazas. Un consejo para despedirnos:
Así que ya sabes: si tu hijo adolescente tiene pechos más grandes de los normales, espera. Pero si eres adulto y lo padeces, no tengas vergüenza de acudir a un médico. Recuerda que puede ser por obesidad o por genética, pero que también existen causas por las cuales el cuerpo responde produciendo hormonas.
Como veis, por lo visto, lo jodido no es tener unas bufas de campeonato si no el no saber de donde vienen.
Etiquetas: Bob Paulson, Quimeras, Sirenos