martes, 29 de abril de 2008
Fabulosos Vehículos de Ficción (Intro)

"Llegaremos a poder construir máquinas con las cuales podremos impulsar grandes barcos con mayor velocidad que toda una guarnición de remeros, y con las cuales sólo se necesitará un piloto que gobierne el barco; impulsaremos carruajes con velocidades increíbles, sin la ayuda de ningún animal y construiremos máquinas que, por medio de alas, nos permitirán volar en el aire, como los pájaros" (Roger Bacon, en el siglo XVIII)
El hombre es vago por naturaleza. A la que tiene un ratito libre se vierte en su sofá de skay y horizontaliza su actividad, ralentizando su biorritmo a la vez que relaja los músculos. Mientras, onomatopéyicas zetas en negrita y Arial 50 salen de su boca y nariz, a la vez que una densa baba, capaz de arruinar el adamantium, fluyendo libre, en torrente, erosiona sus facciones. Ésta ( junto con el sexo guarro, la droga y el futbol -nótese que estos cuatro pilares del ocio se pueden desarrollar desde sus triclinia-) es la actividad favorita del ser humano desde que el mundo es mundo. Y es a través - y por, para, según, so, sobre y demás preposiones - [la molicie] de esta situación [el sillónball] por lo que las civilizaciones dan [el cuerpoperro] un paso de gigante alejándonos del bucólico [el descanso del guerrero] y pastoril Neolítico y acercándonos [la horizontal] a la sucia, mugrienta [la siesta] y ruidosa Revolución Industrial.

Me explico.
Prisionero de su sofá o esterilla, el ser humano maquina como trabajar menos y realizar el mínimo esfuerzo físico. Imaginación, ensueño y vaguería propulsan su mente. De pronto lo ve: la rueda. Fundido en negro. Un mundo en amarillo pollo. El zoom inverso nos demuestra lo equivocado de nuestra percepción: ese mundo alienígena se transforma en algo más conocido pero no menos inquietante: un Renault Twingo. La magia de blogger (y la mentada vaguería que, parafraseando al pequeño maestro, fuerte es en Don Julito) nos ha permitido viajar del punto de partida a la meta saltándonos miles de años de evolución y de historia (esa vorágine de ruido alrededor de unos pocos hechos, que diría Nietzsche).
¿Nos interesa la evolución del vehículo? ¿Queremos analizar con nuestro equipo de antropólogos, sociólogos, historiadores, ingenieros, filósofos y un licenciado en Filología Arabe la incidencia de los medios de locomoción en la geografía humana? Ni una cala, amigos. A usted, a mí, a fulano, a mengano y a zutano nos la suda el como y el porqué. Sobre todo a mí. Toda esta chapa mal escrita (y peor digerida, seguramente) es para presentarles una nueva sección de uno de los blogs más exitosos de la red de redes: Fabulosos Vehículos de Ficción...en donde se cuenta como nuestros personajes favoritos de la ficción más o menos friki se ayudan de distintos medios para moverse sin cansarse mientras en un extraño bucle metagilipollas toman vida en nuestra cabeza convenientemente descansada en un cojín.Abróchense los cinturones

Etiquetas: El buga, Mi carro me lo robaron anoche cuando dormía, Yo solo lo hago en mi coche