domingo, 27 de noviembre de 2005
YO FUI UNA HORMIGA SEXUAL
Bonito título. Habrá quien piense que es una oda mindundi al sexo diminuto. O a una orgía de hombrecitos alrededor de una hembra ponedora. O simplemente sexo obrero, proletario. Lo cierto es que hay que situarse en 1981, tenía dieciseis años y el destino quiso que me transformara como el capullo que era en u nuevo ente repulsivo...
YO FUI UNA HORMIGA SEXUAL ...
y eso cambió mi vida. Esta es la historia.
El verano de 1979 había sido el de la música disco. Invertí buena parte de mi economía del acné en los singles discotequeros del momento e incluso acudí a esos lugares de ridícula adultez púber llamados discotecas. No hay nada más horroroso que una discoteca de quinceañeros cuando tienes quince años y durante tu vida anterior has sido una rata de biblioteca poco interesada en el sexo contrario. Pero de repente todo explota y la pus facial granulada te impulsa a ello. Así que empecé a comprar singles compulsivamente. I Will Survice, Chic, Da YA Think I’M Sexy, Pop Muzik, Rappers Delight, Donna Summer y hasta el My Sharona, que para algo estaba en el top ten de la época. Y luego estaban las lentas, baladas de los Korgis o la KC and the sunshine Band. ¿Quieres bailar? ¿Quieres un cigarrillo More? Quizá pensaba que a través de esos vinilos a 45 revoluciones por minuto llegaría antes al sexo con una de esas hembras gilipollas que no me hacían ni caso.
Lo cierto es que creo que el verano de 1980 siguió la misma tónica. Y eso que había pasado todo un año almacenando hits (de los auténticos y de los falsos). El Funkytown de Lipps Inc. fue la banda sonora de mi miseria sexual adolescente. La acompañaban Viola Wills o Diana Ross. Así que a finales de ese año supongo que mi unión para con Pachá o Playboy (discotecas del pueblo costero donde languidecía) estaba tocando a su fin. También mi compra indiscriminada siguiendo los criterios de la radio fórmula. Creo que algo tuvo que ver que un compañero de clase pasara ese verano en Londres y regresara poseído y con sus alforjas cargadas de punk y New Wave.
Yo no sé muy bien cómo llegué hasta él, supongo que escuchando la radio (al fin y al cabo eran CBS), pero la cosa es que en algún momento indeterminado de finales de 1980, cuando se lanzó el disco en España, compré King of the Wild Frontier de Adam and the Ants. Mi primer elepé. Recuerdo perfectamente ese día. De hecho, un testigo de Jehová maricón me paró por el camino de regreso y me preguntó si creía en Dios y que qué disco me había comprado. Creo que fue una advertencia divina. Si sigues por ahí llegarás a las drogas y te adentrarás en un mundo de alcohol y vómito. Yo seguí mi camino.
Adam and the ants significaron la ruptura con el pasado. Si yo era una rata de biblioteca y una rata de discoteca, lo lógico es que fuera también una rata melómana. Yo, gilipollas como era (y soy) debía ser diferente, estar por encima del vulgo. Y fíjense ustedes que cosa, Adam and the Ants, con su punk apopado, sus chillidos tribales y holliganescos (muy de los Pistols, por cierto) y su poderío rítmico a base de dos semibaterías, lo encarnaron. Devo, B-52’s, Siuxsie y The Clash les siguieron, pero eso es otra historia. Aunque ojo, no se me despisten, yo seguía siendo un arrastrado tipo sin criterio. Pero en mi mente esos tipos pintarrajeados que mezclaban la gloria del pirata con la estética apache marcaban la diferencia.
Lo cierto es que al ritmo de Sex music for ant people dí un paso de gigante hacia la nada elitista (que manda huevos), fui al concierto y todo, y para mí lo fueron todo durante un par de meses o tres. No sé si fue gracias a esa tremenda transformación que hasta me saqué novia. La hermana (algo mayor) de un compañero de clase (presuntamente gay). Las hermanas eran mi gran especialidad, no olviden que yo seguía siendo un miserable sexual. No sé si el hermano presuntamente gay se me quería follar, pero yo acabé jugando al petting con su hermana durante medio año. Podría definir esa relación como un morreo que duró medio año. A ella le gustaba Ana Belén y a mí Adam and the Ants, así que mucho futuro no había. Tampoco llegué a follar, aún, pero sí conseguí magrear, meter mano y que me tocaran la polla. Yo fui una hormiga sexual. Dog Eat Dog.
viernes, 3 de febrero de 2006
Idolos del Güancangüol: Adam and the Ants
Cuando los Sex Pistols hacían cucamonas en la televisión para escandalizar a las amas de casa británicas o montaban alguno de los cirios perfectamente orquestados por su inteligente mánager siempre llevaban a su vera a un grupito de colegas-groupies-machacas conocido como “El Contingente Bromley” (The Bromley Contingent, para los lectores sin estudios...vosotros también tenéis vuestro hueco en Pegamín, amiguitos). Siempre me ha dado la impresión de que eran un grupete de pijos malotes (un poco como pasaba aquí con la Nueva Ola: que si mi padre es director de cine, que si el tuyo es ministro...) con ganas de epatar y de ser modernos. Algo debió verle Malcom McLaren cuando ejerció de manager para su banda, los Ants (hormigas, chavales...que mal suenan los grupos guiris cuando traducimos sus molones nombres eh? Se acuerdan de, por ejemplo, Pedro y los tests de embarazo o Los quien,eh?).Antes de proseguir, como sé que ustedes son personas rigurosas haré un inciso para contarles que, antes de esto, nuestro Stuart ya había hecho sus pinitos en una banda llamada Bazooka Joe, allá por el año 74-75, cuando pintaba la mona en la escuela de arte de Hornsey...Pero volvamos a los Ants: en un principio los mendas hacían un punk divertido y fresquito en plan Damned o Buzzcocks, nada que ver con lo que harían en pleno delirio new romantic (que tampoco estaba mal, por otra parte). Si oyen su primer disco “ Dirk wears white sox” (1979) y, especialmente, “1977-87 Demos” podrán apreciarlo....las demos están muy bien aunque, aviso, suenan como si las hubieran registrado en un disco de pizarra en 1936...temas como “Beat my guest”, “Puerto Rican”, “Hampstead”, “Animals & Men” o “Zerox” son bastante cañeritas y enérgicas (siempre y cuando no se topen con tomas actualizadas y reinterpretadas).
La primera formación de los Ants se disuelve al poco de salir a la calle su primer disco ya que McLaren los camela para formar Bow Wow Wow (hagan el favor de buscar el post del maestro Darío, creo que está en los Archivos de Enero de éste su blog) . En estás, Adam se queda sin grupo. Como el panorama musical cambiaba de un día para otro, nuestro front-man se busca un sidekick, Marco Pirroni, con el cuál se inventa una mezcla entre el glam mas salido de madre (por lo del maquillaje a lo Srta. Pepis desencadenada), y la new wave mas desenfadada, reforzado todo ello con una iconografía que mezclaba piratas con indios de la pradera sexuarl y unos toques de Dick Turpin, alejándose ya del punk de sus inicios y grabando sus discos mas conocidos: “Kings of the wild frontier”(1980) y “ Prince Charming”(1981), con el sonido tan característico que le daban sus dos baterías, lo que él llamaba “Antmusic”, con dos cojones. . La verdad es que, si se fían de mi errático criterio, están bastante bien, especialmente “King...”.Canciones guapas como “Dog eat dog”, “Antmusic”, “Press Darling”, "Killer in the home" o “Stand and Deliver”, que alternan con boutades como “Los Rancheros” o “Picasso visita el Planeta de los Simios” (que mi compi del instituto decía que, aquí, Adam se refería a España, aludiendo a esa incomprensión del pueblo llano español para con la obra del pintor tronchamozas, lo que a la sensibilidad artística de Stuart le resultaba in-to-le-ra-ble).

En el 82 se separan y Adam empieza una carrera en solitario que dura, hasta mas o menos, el 2000, en la que alterna discos irregulares con incursiones actorales en subproductos tipo “Estrenos TV” como (si alguno de uds. tiene cuajo y se atreve): “Nomads” (con otro tumbadamas de postín, Pierce Brosnan), “Cyber Bandidos”(ni la he visto ni pienso) o, esta como estrella principal, “Love Bites: The Vampire Reluctant”, comedia sin gracia donde interpreta a un vampiro setsi y tontorrón...también ha intervenido en varias series de tv como “Nikita” o, alucinen, “Doctor en Alaska”...hay mas pero, sean interactivos, y búsquenlas si les interesan (que lo dudo).
Y, es que, el pollo tenía tirón con las pibas (cuentan las malas lenguas que, cuando vino a tocar la primera vez a España, Alaska y Rubí se dieron de hostias para limpiarle el sable en el camerino...el sable que llevaba con su traje de pirata del amor...o no llevaba sable?.Parece ser que ganó la argentina...dicen).
En 2001 aparece en un programa de cotilleo de la televisión británica donde, a calzón quitado, cuenta sus miserias: tiene un transtorno bipolar severo, se está separando de su señora, habla de su hija...No se vuelve a oír hablar de él, por estos lares, hasta, creo que fué el año pasado, cuando se publicó una noticia en la prensa donde se decía que le habían ingresado en un sanatorio mental después de que se presentara en el pub de su barrio vestido como en los tiempos de los Ants,solo que con unos kilitos de más, y amenazara con una pistola de coña a los parroquianos, porque se habían burlado de él, a lo que ellos le correspondieron propinándole una solfa de hostias que le dejó hecho un Adán (and the Ants, jua!)
En su web dicen que “ahora está llevando una vida "tranquila y sosegada”...
Ps: Adam, si lees Pegamín quiero que sepas que aquí se te quiere, se te respeta y, todavía, oímos tus discos...algunos...monstro! Y no hagas caso a las Voces....

viernes, 15 de junio de 2007
Pues nada que pase algo de tiempo buscando en internet un determinado video de esos que salen en los spots de "solo en VH1" ,en los que te pasan como 20 segundos de un video, del que no conocia la cancion ni el grupo, busque en las preguntas yahoo, en los comentarios de este Youtube , en los comentarios de este blog y finalmente la encontre en los comentarios de este otro blog y resulto ser que la cancion era de uno de esos grupos que son iconos del pegamin, pero que yo desconocia en lo absoluto a no ser por el nombre y de verdad que toca chido el dichoso Adam and the Ants ,yo buscando por otros lados y la respuesta estaba en mis narices ,eso me pasa por no poner atención


