jueves, 19 de enero de 2006

 

Balas perdidas ( y II): René 'Loco' Houseman

Sigue siendo tan flaco como cuando le apodaron ‘el hueso’, treinta años atrás. Aparenta muchos más de los cincuenta años que tiene, pero aún a veces se cruza con un grupo de chavalines villeros que, aunque nunca le han visto jugar, le dicen...

- Eh, Loco, ¡íiidolo!

Y René Orlando ‘Loco’ Houseman lo agradece, vaya que si lo agradece. Mucho más que toda aquella plata que dilapidó cuando era el win titular del combinado nacional y del glorioso Huracán. Houseman parace lo que es, un bohemio, un ex alcohólico, un ex campeón del mundo recordado por los vivos y hasta por algunos muertos de aquella durísima dictadura argentina. nada que ver con un Ossie Ardiles, que viste elegantes trajes cortados por los mejores sastres. Pero nadie le para cuando camina por las calles de Londres. Y eso que jugó en el mismo equipo que el Loco, fue campeón del mundo con él y hasta apareció en “Evasión o victoria”. Nadie de aquel equipo acumula tanta leyenda como Houseman; ni Bertoni, ni Passarella, ni siquiera el ‘matador’, Marito Kempes.

¿Y por qué? ¿Por quéel Loco le metió un gol borracho al River? Aquel día había tenido fiesta y casi olvida que el partido se jugaba en horario de mañana. Que, por otra parte, no es horario para jugar en primera. Pero llegó a la cancha como pudo y no hubo manera de sacarle del once, pese a que iba dando tumbos. La grada pensó que era otra de sus excentricidades, y se lo perdonaron. Al fin y al cabo había dado a Huracán su primer campeonato en dos décadas. Y como recompensa, el Loco se sacó un par de gambeteos casi a lo Harold Lloyd que le plantaron delante del Pato Fillol, al que batió por la escuadra. Ahí ya el Loco se quedó tendido en el suelo y no había quien lo levantara, matado de la risa. El Pato le quería matar, por el ridículo que le había hecho pasar. La cancha de Huracán era feliz. Mañana ya se preocuparían por no tener un peso, ¿no? Y, al fin y al cabo, el abono era barato y se podía ver a Houseman todas las semanas.

Houseman era tan rápido inventando que no le daba tiempo ni a la inspiración.

Babington, un pelirrojo defensa al que sentó muchas veces, dijo que las infamias que le hizo pasar se compensaban con tenerlo tan cerca en el campo. Houseman era fútbol; se fugaba de las concentraciones para jugar partidos en los potreros de su barrio, piques por unos cuantos pesos, mientras se gastaba su millonario sueldo en invitar a vino a sus amigos y a los de estos. Llegaba tarde a los entrenamientos y se ponía a jugar con los aficionados, dejándose los huevos como si fuera la final de la Copa América. Jugó y ganó para los milicos el Mundial del 78, lo habría jugado para el diablo. En una reunión de clandestinos se hablaba si debían ir o no a un partido. Alguien dijo que aquella selección no era del pueblo. Alguien dijo “con Houseman en el combinado, sí”. Guardaron sus folletos y allá que se fueron.


Al Loco habían tratado de mudar varias veces a una zona residencial pero siempre destrozaba el apartamento de lujo y acababa volviendo a su villa, un barrio marginal en Belgrano. Borracho, retirado con poco más de treinta, volvió a la Villa ya para quedarse. Y, curiosamente, hizo una cura y se hizo abstemio al poco. Nunca se hizo entrenador, nunca quiso sacar algún provecho de su pasado, se contentaba con los ‘Eh, ídolo’ que le decían por la calle. Y cuando le preguntaban a que se iba a dedicar decía...

- A ver pasear a las minas.


Comments:
oye, Da, esto está también de puta madre, me gustaría poder leerlo en el autobus. a ver si os animais con una versión en papel.

por favor, recomiéndame algún buen libro del estilo.

gracias.
 
Qué mal describes la cosa del
fútbol argentino aunque fusiles
a Fontanarrosa. Como se nota
que eres un paleto que jamás
cruzó el charco. Yo vengo de
allá nomás y recién ví a Boca
y a River jugando en La Plata
un partido de verano. Ja ja ja,
sabrás tú lo que es una Villa...
 
lo sabrás tú, que en Madrid nunca te atreviste a andar más allá de Alvarado...
 
Sí, sí... Hablando de oídas
para cuatro pringaos y encima
saca pecho. Qué lástima de
prejubilado.
 
hombre joe, aqui en el foro lo que se dice un tio de barrio no has sido, si luego allá vas y te metes en la brava del nueva chicago, pues me parece de puta madre, aunque unpoco raro. lo que si sigue en pie es que escribas aqui, si te apetece. asi seremos cinco pringaos. te lo digo en serio, eh
 
A mí también me gustaría que Joe fuese de la cuadri.
 
pero si tito joe ya escribe en el jueves.
 
ja ja ja
 
ahora que me acuerdo a Fontanarrosa le quisieron dar bola en el Marca un tiempo pero no funcionó. ¿Sabés que pasó, Falto?
 
Ya sabes, barrilete, que no me apetece escribir aquí salvo en los comments cuando me de especial pena algo. Lo sabes porque me lo propusiste privadamente y ya te lo hice saber. Deja de hacerte el listillo, anda, que estás mayor para eso, aunque te aplaudan dos infelices. Que esta es una iniciativa muy bonita y, en cierto modo, terapeútica. Guay. Pero de lo que se escribe aquí y los que escriben aquí sólo me interesa Fruno y prefiero leerle en su blog. Ya sabes que yo sólo escribo en mi fanzine o en los de mis amigos. Por lo demás, tus estúpidas reiteraciones sobre el pijismo se despejan mirando el callejero o pillando un taxi: c/ Garellano 17. Ahí nací, crecí y eché mi primer polvo. Se llama barrio de Cuatro Caminos. Fíjate, mis papis (él nacido en la Glorieta, ella en la calle Almansa 5 encima de la panadería) se conocieron paseando por el carril central que quedaba entre los tranvías de ida y vuelta. Esto lo rellenas un poco y te sale una paridita insustancial pero pseudolíricas de esas que te jalean. A las barras bravas ni me acerco, porque sé de que va el tema y tengo sentido común. A ver si viajas un poco y te enteras: ya está bien de tanto mall, pedazo de cretino. A Fontanarrosa se lo pulió Valdano por celos. En todo caso, es mejor dibujante que escritor, salvo dos o tres excepciones.
 
yo, que soy un mal pensado, siempre he desconfiado de vico porque no sabía qué querría de mí, pero cada vez me identifico más con gente como fruno o xabi, a los que al principio no tragaba, y la verdad es que me siento muy agusto poniendo aquí mis fotos y diciendo gilipolleces, entre amigos.
 
oye, me puedes borrar los comentarios, colega?
 
Yo no sé bien qué hago aquí. Dejé de ir a las "barras bravas" hace un par o tres años, no me acuerdo, y desde entonces creo que tengo que sustituir todo aquello con algo, como Sherlock Holmes se pinchaba coca cuando no tenía ningún caso.

Supongo también que me siento solo, y que necesito un lugar para decir todas las cosas que me callo en la vida cotidiana. También me cae bien toda la gente de aquí.

Incluso los tíos bragados, listezas de la vida, tipo Falto, que no me importa que sea un pijo o un gilipollas, pero que está empeñado en quedar de ambas. Yo también lo soy, aunque como escribo mejor que él, a mí se me camufla un poco más la cosa.

De todas maneras, aunque pases de escribir con nosotros, gracias por estar ahí de censorrr malo, Joe, con eso lo dices todo. Igual hasta aprendes algo de Tute.
 
Pues no, colega. No hemos visto naves ardiendo más allá de Belgrano. No tenemos un fanzine. Ni siquiera somos amigos. Y tú, si no fueras un pijo, un infralescente y un vanidoso, sabrías lo que realmente es una villa, que a la postre no es más que esto. Ahora ponte a escribir el mismo artículo de siempre para el MB.
 
y aquí al pegamín os llegan muchos asuntos de estos de intelectuales?
 
Si, yo no paro de recibir valijas diplomáticas de las más altas esferas y del más alto calado.
 
joe dallesandro también era gay, no? yo creo que sería el más pegamín de los pegamines. una pena que sea tan cortito.
 
Jodo! Cómo está el patio!
 
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